Por una Unción fresca

Texto: Éxodo 30:22-33

Habló más Jehová a Moisés, diciendo: Tomarás especias finas: de mirra excelente quinientos siclos, y de canela aromática la mitad, esto es, doscientos cincuenta, de cálamo aromático doscientos cincuenta, de casia quinientos, según el siclo del santuario, y de aceite de olivas un hin. Y harás de ello el aceite de la santa unción; superior ungüento, según el arte del perfumador, será el aceite de la unción santa. Con él ungirás el tabernáculo de reunión, el arca del testimonio, la mesa con todos sus utensilios, el candelero con todos sus utensilios, el altar del incienso, el altar del holocausto con todos sus utensilios, y la fuente y su base. Así los consagrarás, y serán cosas santísimas; todo lo que tocare en ellos, será santificado. Ungirás también a Aarón y a sus hijos, y los consagrarás para que sean mis sacerdotes. Y hablarás a los hijos de Israel, diciendo:

Este será mi aceite de la santa unción por vuestras generaciones. Sobre carne de hombre no será derramado, ni haréis otro semejante, conforme a su composición; santo es, y por santo lo tendréis vosotros. Cualquiera que compusiere ungüento semejante, y que pusiere de él sobre extraño, será cortado de entre su pueblo.

Ungir significa: derramar aceite sobre algo o sobre alguien con el propósito de dedicarlo y consagrarlo para Dios y para desarrollar una tarea específica.
En el Antiguo Testamento podemos observar que se ungían:

1. Objetos dedicados al culto a Dios. Éxodo 40:9, Levítico 8:10
2. Sacerdotes, hombres dedicados al servicio de Dios. Éxodo 29:21, Levítico 8:12
3. Reyes, hombres apartados para una tarea especial de gobierno. 1Samuel 10:1
4. Profetas, estos eran el portavoz de Dios. 1 Reyes 19:16

Cuando estudiamos la Biblia podemos observar que también el Señor Jesucristo fue ungido; hay dos palabras que hacen referencia a Jesús como el ungido, una de ellas es la palabra hebrea Mesías y la otra es la palabra griega Cristo, ambas con el mismo significado ungido.

En el Antiguo Testamento se le llama al Señor Jesucristo:
– Profeta. Deuteronomio 18:15
– Sacerdote. Zacarías 6:11-14
– Rey. Isaías 9:6-7

El Señor Jesucristo fue ungido con el Espíritu Santo con poder, antes de empezar su ministerio publico. Lucas3:21-22, 4:18; Hechos 10:37-38
La unción es tan importante que el Señor Jesucristo les ordenó a sus discípulos que no salieran de Jerusalén y que esperaran la promesa del Padre “Bautismo en el Espíritu Santo”. Hechos 1:4-5,8
Debemos entender que esta unción no es algo que ocurra una vez y para siempre, la unción la debemos anhelar y buscar constantemente, con el propósito que siempre se está renovando y sea una unción fresca la que repose sobre nosotros, como lo vemos en Hechos 4:23-24ª,31

En la Biblia vemos que los discípulos fueron ungidos para:

– Ser afirmados en la fe del evangelio.
– Ser fortalecidos con el poder del Espíritu Santo
– Ser fortalecidos para vencer tentaciones
– Ser fortalecidos para vencer las obras de la carne
– Ser fortalecidos para no caer en las seducciones del mundo
– Ser fortalecidos para vencer las artimañas del enemigo
– Ser empoderados para predicar y establecer el reino de Dios aquí en la tierra
– Ser consagrados para el servicio en la obra (ministerio)
– Para ser capacitados para hacer la obra del ministerio
– Para ejercer autoridad y dominio
Te invito para que le pidas a Dios que derrame una unción fresca en tu vida, que te empodere y te capacite para cumplir con el propósito y el llamado de Dios y a la vez te faculte para llevar una vida cristiana en victoria.

Pastor Manuel Vargas Cabrera
Iglesia Cristiana Avivando El Fuego